viernes, 4 de junio de 2010

EL VALOR DEL TIEMPO (Salmo 90)

Pastor Elías Balam

La Biblia declara que la vida es corta. La vida es el periodo entre el nacimiento y la muerte. Algo que la Biblia da por sentado, es que Dios está presente con nosotros en ese periodo de permanencia en la tierra.

Los grandes proyectos de grandes personas en el mundo se ven truncados de repente por la muerte o por la enfermedad. En otros casos, son los hijos de las personas que siguen esos grandes proyectos. Aunque por otro lado, hay personas que consideran la vida como algo demasiado breve que no hacen nada fructífero en la vida.

Es tiempo que uno preste atención al uso correcto del tiempo. Hay quienes piensan que los bienes materiales se disfrutan después de la muerte. Actualmente, nadie puede garantizar que puede vivir cien años. No importa el tiempo que una persona viva, sin embargo, todos tienen el llamado de servir a Dios y ser de edificación a sus semejantes.

Te animo a que a partir de hoy, comiences a organizarte para que "te dé tiempo" para realizar todas las cosas ideales que te vienen a la mente. Todo lo que te venga en mente hazlo, siempre y cuando no vaya en contra de Dios y del prójimo. La familia, los amigos, los necesitados, los extraviados en la vida, los enfermos, etc., son el primer objetivo para invertir nuestro tiempo en transmitirles que Dios está presente en sus vidas.

 

miércoles, 21 de abril de 2010

SER SERVICIAL (I JUAN 3)

Por pastor Elías Balam

 

El servicio bien hecho causa alegría a la iglesia de Jesucristo. Un servicio bien hecho causa una gran satisfacción. A todos nos gusta que nos sirvan ¿No es cierto? Mientras uno está muy bien sentado, que otro traiga el refresco. El servicio del cual Juan habla en 3 Juan 1 se trata de un servicio bien realizado, que en teoría, debe causar alegría a los participantes de una iglesia local. Es importante saber que dentro una iglesia local están los niños. ¿Se imagina la sonrisa de un niño cuando lo servimos en el nombre de Dios? También están los jóvenes. ¿Qué causa alegría a un joven de 15 años? ¿Qué le causa más dolor a un esposo? A veces es la falta de servicio de su esposa ¿O que casusa más dolor en una esposa? A veces es la falta de servicio de su esposo. Por otra parte, los que menos ríen, sea porque no les hemos considerado en nuestra agenda son a las personas de una edad avanzada. ¿Será porque ellas ya no son útiles? ¿Cree usted que Dios piensa que ya no son parte activa en su reino?

Un tal anciano Gayo se había destacado es su servicio fiel en los tiempos de Juan el Apóstol. Aquí hay una asociación de ideas: el servicio de fiel de Gayo muestra que él está caminando en la verdad (v.4).

Típicamente, cuando entramos a un lugar, preferimos que alguien no atienda. Sobre todo, si fuimos invitados a una fiesta. Uno espera que lo llamen, que le sirvan. Pero también uno sabe que cuando invitas, el rol cambia, entonces tú estarías sirviendo a los demás. Esto es un protocolo en el mundo social. ¿Cuál es el objetivo final? Celebrar junto con tus amigos y punto.

Sin embargo, hay un servicio excelente que ninguno de nosotros es capaz de hacer. La Biblia dice que Jesús nos vino a servir. Tiempo después, él dijo que se iría y enviaría al Espíritu Santo. Entonces, es la iglesia que debe continuar ese buen servicio dentro de una iglesia en estos tiempos. ¿Qué tal estamos haciendo eso? ¿Nos gusta que nos sirvan o podemos hacerle caso a lo que Dios dice? El servicio fiel que uno hace debe estar bien encausado. Todo servicio de cualquier índole debe ayudar a que la noticia buena de salvación continúe por el mundo. ¿Escuchó bien? Toda obra, ayuda, auxilio, etc., que uno haga debe colaborar para que la noticia del reino se extienda cada vez por el mundo. ¿Podemos comprometernos para esto? ¿Es difícil? ¿Así lo estábamos haciendo? Que la gloria sea para Dios. Pero si no, entonces, todavía tienes tiempo de hacer un alto en tu vida y observa lo que dice Dios en su palabra acerca de un servicio bien realizado con propósito.

En conclusión, todo esto viene a que la esencia del Evangelio es precisamente saber que Dios envía a su hijo a servir. Su servicio fue y es para consolarnos. Es para pastorearnos. Lo hizo de una manera extraordinaria. Pero hay un problema de egoísmo en nosotros cuando no hay un servicio fiel. Diótrefes, un hombre en los tiempos de Juan, era un egoísta. No tenía amigos porque no quería ayudar a nadie. Pero, Gayo y Demetrio ambos, hicieron equipo en la primera iglesia de Jesucristo. Y por hombres como ellos, el Evangelio Santo de Dios se extendió. Eso honra a Dios. ¿A qué te vas a dedicar a partir de ahora?

HOMBRES DE POCA FE (Mateo 8:23-27).

Por pastor Elías Balam

Una de las cosas que Jesús observó en sus discípulos es la falta de fe. Muchos hombres se quedan en la mitad del maratón olímpico. Nosotros fuimos llamados para tener fe en medio de las adversidades; las adversidades solo son los obstáculos en medio del camino, junto antes de llegar en la meta requerida. Pienso que Dios, nos da todos los recursos necesarios para llegar; uno de los grandes recursos es Jesucristo para la humanidad.

La fe en los tiempos difíciles es esencial para confiar en Dios. ¿Ha visto cómo algunas personas salen adelante en medio de una tragedia inesperada que se presentó en sus vidas? Allí en medio de la tragedia, reciben un gran consuelo; ese consuelo es un aliciente para avanzar. De ninguna manera es el fin del camino. Al contrario, esto nos prepara mejor, para lo siguiente que se presentara en la vida. Esto es precisamente lo que quiere Dios: "que nos sigamos conformando a la imagen de su Hijo Jesucristo".

Una persona de poca fe tiene una gran diferencia con uno que tiene una gran fe. Es como la diferencia que hay entre el día y la noche o entre lo blanco y lo negro. Uno debe desear la claridad en vez de la oscuridad. Somos llevados por Dios entre un extremo a otros extremo para felicidad nuestra.

Esta diferencia se observa en, por lo menos, dos aspectos. No más del hecho de que tenemos dos manos, dos pies, etc. Reconocer que la otra mitad es una mitad alcanzable o deseable, es el paso esencial para pasar de ser un hombre de poca fe (que no depende de Dios) a ser un hombre que alabe a Dios por Su intervención en el momento necesario. Después de todo, Dios nos llamó para darle gloria y punto.

Los dos aspectos son: La dependencia a Dios y la alabanza a Dios. ¿Ha visto a alguna persona imposibilitado para caminar? Yo he alcanzado a ver como dos personas se requieren para trasladar a un enfermo de un lugar a otro. Dios nos da los recursos necesarios para que cada uno de nosotros llegue a su meta final. Su amor nos permite visualizar el futuro como algo seguro porque algo excelente está siempre allí adelante. Entones sólo así dependeremos más de Dios y lo alabaremos siempre y siempre.

En primer lugar, podemos ver que el hombre de poca fe no piensa en Dios en los detalles de su vida, es decir, no quiere depender de Dios. El hombre de poca fe, sólo piensa llegar; no le importa como llegue, pero quiere estar allí en la meta y nada más. En los asuntos de Dios no son así. Es su gracia que nos lleva de la mano, pero eso sí, uno mismo que debe levantar los pies para avanzar. Los discípulos no supieron la alerta amarilla del huracán que venía en el mar donde estaban tranquilamente navegando.

En cambio, el hombre de una gran fe, tiene en cuenta a Dios a pesar de su pecado de no confiar en Él. Sabe que Dios está presente, como el niño sabe que su papá está cerca. De la misma manera, cada uno de nosotros puede acudir e él en el momento correcto. Siempre en la Biblia nos declara que está en nuestro auxilio cada vez que tú lo requieras. Estoy seguro que no todos los discípulos acudieron a Él. Pero el que acudió a Él, lo habrá hecho con humildad reconociendo su condición precaria: "Señor sálvanos que perecemos".

En segundo lugar, el hombre de poca fe no piensa en la alabanza a su Dios. No piensa en el que hizo un gesto de apoyo dándole oportunidad para vivir otra vez, según sea el caso. ¿Por qué somos así de malagradecidos con los que nos brindan ayuda? Quien te salva es digno de tu alabanza. Frutos de labio que confiesan Su nombre glorioso. Los discípulos que pensaron que no era necesario despertar a Jesús, ni siquiera pueden esperar algo grande de él. Esto no es porque Jesús no pueda, sino que porque en el hombre de poca fe, no espera nada bueno que suceda en medio de una catástrofe. Por esta razón, no acudieron a Jesús en la primera alerta amarilla. Esto es ser un fatalista.

En cambio, el hombre de una fe grande, se le la oportunidad para engrandecer el nombre de Dios. De vez en cuando, escuchamos de algunas personas que dedicaron su vida en algún área, ser reconocidos por sus actos loables en bien de la sociedad. ¿Qué más pensamos que Dios hizo en nosotros a través de Jesucristo? ¿Nada? ¿Por qué nos unimos a celebrar a los del mundo en vez de celebrar todos los días de nuestra vida a Aquél que nos ayudó a estar sanos y salvos otra vez? Son los discípulos que se presentaron ante él que pudieron presenciar mucho más de cerca la gran obra portentosa que Jesús hizo allí en frente ellos. Por eso ellos sólo pudieron lanzar una pregunta gloriosa: ¿Quién es este hombre que aún hasta los vientos le obedecen? La respuesta la tienes cuando te haces la pregunta: Es Dios. Yo le doy gloria y honra por siempre (Señor ayúdame a hacerlo siempre y siempre).

Así podemos ver entonces, que la fe es esencial para el cristiano que tiene un fuerte llamado para confiar en Dios. Como los discípulos del Señor, tuvieron que pasar la prueba. Ellos acudieron a Dios sólo cuando estaban en medio de la gran tempestad. Pero en medio de la gran tempestad hay un gran Salvador, y tú y yo lo sabemos. ¿Serás un hombre de poca fe o un hombre de una gran fe?